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jueves, 14 de febrero de 2013

Sello Postal


Un sello postal, estampilla o estampa es un comprobante de pago previo de los envíos efectuados por correo en forma de etiqueta, generalmente engomada o directamente impreso. El sello es un pequeño papel cuya forma más usual es la rectangular o cuadrada. 

El arte correo (movimiento planetario de intercambio y comunicación a través del medio postal) utiliza a menudo este medio y este formato para su difusión creando falsos sellos postales de todo tipo. Los sellos de valor variable son aquellos impresos y distribuidos a través de máquinas. Éstas imprimen el valor del franqueo deseado por el usuario en un papel especial y el sello o estampilla resultante puede ser empleado para franqueo como un sello tradicional. 

La emisión del primer sello postal se enmarca dentro de una profunda reformadel servicio de correos británicos emprendida por James Chalmers (1834) y Rowland Hill (1837). Hasta entonces el envío lo pagaba el destinatario en función de los kilómetros recorridos y no por el peso. Hill propuso que el envío lo pagara el remitente según una tarifa uniforme en función del peso y no por el kilometraje. 

Según la leyenda, en el año 1835 el profesor inglés Rowland Hill, que viajaba por Escocia, se apresuraba a descansar en una posada. Mientras que se calentaba en la chimenea vio como el cartero de la zona entraba en la casa y entregaba una carta a la posadera. Ella tomó la carta en sus manos, la examinó atentamente y la devolvió al cartero con las siguientes palabras: Como somos bastante pobres no podemos pagar el importe de la carta, por lo que le ruego que la devuelva al remitente. Al escuchar aquello, Hill ofreció al cartero el importe de la misiva, pues no quería que por falta de dinero se quedara la mujer sin noticia alguna. 



La posadera recogió la carta y la dejó sobre una mesa sin preocuparse en absoluto por su contenido. Luego se volvió al generoso huésped y le dijo con amabilidad: Señor le agradezco de veras el detalle que ha tenido en pagar el importe de la carta. Soy pobre, pero no tanto para no poder pagar el coste de la misma. Si no lo hice, fue porque dentro no hay nada escrito, solo la dirección. Mi familia vive a mucha distancia y para saber que estamos bien nos escribimos cartas, pero teniendo cuidado de que cada línea de la dirección esté escrita por diferente mano. Si aparece la letra de todos significa que todos están bien. Una vez examinada la dirección de la carta la devolvemos al cartero diciendo que no podemos pagarla, y así tenemos noticias los unos de los otros sin que nos cueste un penique. Esta anégdota, con distintas variantes, ha sido narrada y escrita en distintos medios. Es ilustrativa de uno de los problemas que el correo pretendió hacer frente con notable éxito. 

Hill escribiría un folleto proponiendo un franqueo previo de la correspondencia titulado Post Office Reform, dio por resultado la designación de un comité de la Cámara de los Comunes, encargado de estudiar los tipos y sistemas de franqueo postal. En 1838 se dictó una providencia autorizando al Tesoro para fijar los tipos de franqueo postal y regular el modo de percibir su importe previo. Los sobres timbrados  y los sellos adhesivos los emitiría el Gobierno. 

El nuevo sistema postal dio unos resultados asombrosos, tanto que se triplificó el número de cartas en una semana. Solo el primer día de venta al público se vendieron 60.000 ejemplares de estos sellos. A la vista de ello, Rowland Hill fue nombrado director de Correos del Reino Unido, dedicando el resto de su vida a realizar ampliaciones y mejoras en los servicios postales. El nuevo sistema encontró rápida aceptación en otros países y en pocos años estaba generalizado internacionalmente. 

La Unión Postal Internacional establece que en los sellos que circulan internacinalmente debe aparecer el nombre del país emisor en alfabeto latino. Ahora se coleccionan estampillas en todo el mundo, tanto por adultos como por niños. Este pasatiempo puede ser barato y divertido, pero cuando se practica de manera más formal, se puede llegar a invertir mucho dinero en él, ya que los coleccionistas más serios tienden a buscar sellos raros y difíciles de encontrar. A esta afición se la conoce como filatelía. 



El proceso para la emisión de un sello postal es complejo. Por lo general la administración postal recibe cientos de sugerencias de particulares y de asociaciones. Una vez decididas las series a emitir se encargan a varios artistas la realización de los diseños, normalmente cuatro veces más grandes que el tamaño final. Una vez elegidos los diseños se efectúan las modificaciones necesarias y se reduce fotográficamente al tamaño correcto. 

Durante el proceso de impresión (Huecograbado, Tipografía, Litografía, Fotograbado y Estampado o troquelado)  se pueden producir errores y fallos a pesar de las comprobaciones que se realizan en los centros de emisión para destruir los ejemplares con fallos. 

Los pequeños defectos, que no aumentan el valor de un sello, permiten coleccionar variedades de un sello que se producen por erosiones en la plancha, borrones en la tinta, apariciones de una línea o mancha blanca. 

Otros tipos de errores son más valiosos: falta o equivocación de un color, o los que presentan el centro invertido. También existen errores en la perforación y el dentado. Los errores del diseño no se producen durante la impresión. Se trata de un error que se produce en un proceso anterior y afecta a toda la tirada del sello: falta de ortografía, error de diseño, etc. A veces esto tiene como consecuencia la retirada de la emisión para corregir el error, aunque a veces algunos sellos llegan al público, haciéndolos muy valiosos. 

Se denomina sobreimpresión a cualquier inscripción o diseño añadido a la imagen de un sello. Existen múltiples razones para sobrecargar los sellos: un país que accede a la independencia postal sobrecarga los sellos del antiguo poder colonial con el nombre del nuevo estado,también cuando cambia la forma de gobierno, el nombre o la moneda. Otra razón es para convertir un sello en una emisión especial, por seguridad. En cada emisión es habitual que un cierto número de sellos queden invalidados para usos postales y se emplean como muestras de la emisión con la sobrecarga de espécimen u otra similar. Las grandes empresas a veces perforan los sellos para evitar robos por parte de sus empleados. Esto se conoce como sellos perforados.




Un sello puede falsificarse para su uso por el correo. Este tipo de falsificación se conoce como falso postal, o bien para engañar a los coleccionistas, en el caso de sellos valiosos, denominádose en este caso, falso filatélico. También hay otro tipo de falsificaciones menos comunes, como pueden ser las de tipo propagandístico. Un ejemplo de ello es la falsificación de sellos británicos por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial para incluir la Estrella de David en la corona del rey. 

Un sello se puede reparar de muchas formas: el borrado del matasellos es un tipo de fraude muy común, bien por la intención de reutilizarlo en el correo o bien para venderlo a un coleccionista como si fuese nuevo. También se puede reengomar un sello para hacerlo pasar como nuevo, alterar los colores o añadir o suprimir dientes. Los sellos desgarrados se mojan y son cuidadosamente aplanados para que las fibras de papel se unan superficialmente durante algún tiempo. 

Para evitar las falsificaciones y los fraudes las autoridades postales establecen medidas de seguridad en los sellos. puede tratarse de la complicación en el diseño, la inclusión de filigranas o el uso de marcas de agua en el papel. Para evitar el borrado de los matasellos se emplearon tintas no permanentes que se corren al meter el sello en el agua o revestimientos de barniz. 

Por otra parte, un sello fascímil es una copia exacta de un sello valioso que se vende como copia y no como sello postal. Suele llevar una marca para constatar que no es un ejemplar legítimo. Borrar esa marca es un fraude. Los expertos filatélicos expiden certificados filatélicos de autenticidad después de examinar la pieza para demostrar que un sello es auténtico. 

Los sellos que no fueron emitidos por una administración postal oficial se denominan cenicientas y pueden ser emitidas por compañías privadas o de autoridades locales que realizan un servicio postal. Otra variedad de cenicientas son los sellos fantasmas, emitidos en lugares inexistentes, y las etiquetas patrióticas , sellos de navidad emitidos por servicios postales benéficos, etc. Las pólizas o timbres fiscales son sellos emitidos por los gobiernos para recaudar ahorros, impuestos y tazas y no son sellos postales. 








domingo, 18 de marzo de 2012

Filatelia

FILATELIA






La filatelia es la afición por coleccionar y clasificar sellos, sobres y otros documentos postales, así como por estudiar la historia postal. En los sellos queda representado parte de la historia nacional o regional de los países mediante figuras de personajes ilustres, monumentos, pintura, flora, fauna, historia postal, etc, asunto de interés para los filatelistas y las personas involucradas en esta materia.

El vocablo filatelia se debe al coleccionista francés Georges Herpin, quien lo propuso en el artículo denominado Le collectioneur de Timbres Poste de París, el 15 de noviembre de 1864. La palabra se formó de dos vocablos griegos: philos (amante, amor, afición) y atelia (pagado previamente, o pagado de antemano).

Los historiadores concuerdan que en Egipto, en el siglo VI antes de Cristo ya existía un servicio de transporte de correspondencia oficial. Los manuscritos egipcios, escritos sobre papiro, se transportaban principalmente mediante embarcaciones especiales que navegaban el río Nilo.

China, en el siglo III antes de Cristo, fue el primer país que contó con su servicio postal organizado y fue también el primero en emplear el papel en su correspondencia, mientras en la América precolombina también existió un sistema de relevos para llevar mensajes e informes al tlatonai (señor) de los mayas desde los confines de su territorio, mediante corredores llamados painani, así como el chasqui cumplía la misma función para el inca de los quechuas. 


En los últimos años del siglo XVIII prácticamente todos los países tenía correos oficiales y correos particulares organizados por comerciantes para el traslado de su correspondencia.


El 14 de septiembre de 1839, el Ministerio del Tesoro de Gran Bretaña convoca un concurso para presentar propuestas para un sello postal adhesivo. Se presentaron 2700 proyectos y finalmente se seleccionó el Rowland Hill. Los sellos se emitieron el 6 de mayo de 1840, y fue el primer sello postal adhesivo que circuló por el mundo.






Los primeros sellos que aparecieron en pliegos se cortaron con tijeras, por lo que tenían los bordes rectos. En 1854 se añadió una serie de líneas con perforaciones, que permitían separarlos limpiamente, sin herramientas adicionales.


Todos los países fueron, sucesivamente implantando la modalidad. En 1843 comenzaron a utilizarse en Suiza, y la primera nación americana que los empleó  fue Brasil, también en 1843, seguido por los Estados Unidos de Norteamérica en 1847, Chile (1853), México y uruguay (1856), Perú (1857), Argentina (1858), Colombia y Venezuela (1859), Nicaragua y Costa Rica (1862), República Dominicana, Honduras y Ecuador (1865), Bolivia (1866), El Salavador (1867), Paraguay (1870), Guatemala (1871),Panamá (1903), y Cuba (1905). Por su parte, España emitió sus primeros sellos en 1850.


El primer anuncio de prensa dedicado a la filatelia apareció en el Times londinense.  Pronto el coleccionismo se extendió y aparecieron los primeros catálogos o listas de sellos con valor convenido. Esta afición contibuó extendiéndose y en todas las naciones se formaron núcleos de filatelistas, de los que muchos se diatinguieron por sus estudios, sus soberbias colecciones o por las empresas comerciales que fundaron relacionadas con el sello. También surgieron, especialmente en las ciudades, importantes asociaciones relacionadas con el intercambio filatélico, y comenzaron las ventas las ventas públicas y subastas, en los cuales se alcanzaron altos precios.


En la fabricación de los sellos se utilizan todos los procedimientos gráficos (tipografía, litografía, grabado, talla dulce, huecograbado y fotografía), pero el más bello es el grabado a buril sobre plancha metálica con la impresión mediante la prensa llamada tóculo, denominado calcografía. Este procedimiento es, además, el que prácticamente imposibilita la falsificación. Este sistema, de impresiones muy bellas, es lento, por ello, para las emisiones de grandes números se emplea un huecograbado rotativo y la fotolitografía, muy rápidos, en los cuales se hacen los dibujos en papel y la imagen es transportada al metal por procedimientos fotomecánicos.


La forma de los sellos es muy variada, los hay cuadrados, rectangulares, triangulares, hexagonales, etc, y dentro de estas formas las dimensiones son muy variadas, desde el gigantesco sello norteamericano para franquear el periódicode 1866, hasta el diminuto de la colonia británica de Victoria. En cuanto a los colores, existen, en la actualidad hasta unas 400 tonalidades diferentes. 


Los sellos con errores y defectos alcanzan por lo general gran valor por su escaso número. Pueden darse errores de color, apreciando un color equivocado. Otras veces aparece una parte del sello impreso en sentido inverso, como el famoso sello aéreo norteamericano con el avión invertido. 








Las rarezas y curiosidades del mundo de los sellos son infinitas, aquí algunos ejemplos: el sello de un centavo de la Guayana inglesa de 1856, debe su valor a un descuido de la administración británica, que olvidó el envío de pliegos de sellos a dicha colonia, cuyo gobernador se vio obligado a hacer una tirada modesta, estampando su firma en los sellos para evitar falsificaciones. En Rusia se eliminó una edición que llevaba la efigie del zar, por considerar poco respetuoso que la figura imperial fuera hollada por el matasellos. Otra estampilla muy buscada es la brasileña para conmemorar la visita del rey Carlos de Portugal, los selols cartográficos, con mapas, como algunos de Irlanda, y la emisión de Turquía, de 1922. 


En París, el conde de Villayers, en 1653, implantó la venta de unos sobres uniformes para la correspondencia que se ofrecían a dos sueldos, pero fracasó en su empeño. Hasta el siglo XIX no resurge de nuevo la idea, creación de un maestro de escuela inglés, Rowland Hill, progresista y emprendedor. Propuso al gobierno un plan para pago previo del transporte postal mediante sellos o estampillas adheridas, poniéndose en circulación el 6 de mayo de 1840.


Es grande el influjo educativo de la filatelia, pues todo coleccionista aumenta sensiblemente su caudal de conocimientos, sin necesidad de penosas y largas horas de estudio. Los conocimientos de historia y geografía se van atesorando, y crean la necesidad de saber más sobre países, hombres, paisajes a los que nos asomamos mediante esas ventanitas del mundo, denominados sellos. El sello tiende, por lo general, a aumentar su valor al disminuir el número de ejemplares de cada emisión por pérdidas y deterioros, este incremento llega, a veces, a multiplicar por dos o tres mil su valor primero.El ejercicio de la filatelia desarrolla cualidades de orden y cuidado, de pulcritud y esmero, desarrollando el espíritu analítico y de observación.


Los sellos pueden fijarse al álbum mediante fijasellos, también llamado chamela, papel engomado y transparente que se utiliza doblado. Sin embargo, esta es una práctica en total deshuso, ya que provoca la pérdida de parte del valor de las piezas. Es preferible el uso de los filoestuches, que permiten poner y quitar los sellos del álbum para examinarlos y que no les producen ninguna agresión. Las pinzas, para coger el sello, evita que estas se doblen o se manchen , y la lupa puede permitirnos apreciar detalles imposibles de observar a simple vista.













Los catálogos, obras cuidadosamente preparados en las que figuran, por orden de aparición y de emisión todos los sellos del mundo, son indispensables al coleccionista. Sirven de base para ordenar las colecciones, dictan criterio sobre cuales ejemplares deben o no considerarse como valor filatélico, y fija un valor monetario para cada sello, que se aplica no solo a operaciones de compra o venta, sino también a las transacciones y a los cambios. 


Merecen mención especial los sellos conmemorativos emitidos para celebrar algún hecho notable o fechas importantes. Tienen valor histórico y cuentan con una magnífica aceptación entre los aficionados. Su valor pictórico y artístico suele ser excepcional, y son los más bellos ejemplares de cualquier colección. Entre los más notables citaremos las numerosas series conmemorativas norteamericanas, las españolas de Goya y Monserrat, las dedicadas a la Unión Postal Internacional y aquellas referentes a los Juegos Olímpicos. 


Finalmente mencionaré algunas curiosidades:



  • Aunque se acepta que Sir Rowlan Hill, administrador postal inglés, fue el inventor del sello, las primeras muestras adhesivas fueron impresas en 1834, por James Chalmers de Dundee, Escocia.
  • Ningún sello de Estados Unidos lleva la efigie de una persona viva, aunque muchos estadounidenses hayan sido honrados en vida y aparezcan en sellos de otros países. La única excepción fue, en septiembre de 1861, con la emisión que representó a Jefferson Davis, único presidente de los Estados Confederados de América.
  • El sello más grande que se conoce fue emitido por China, en 1913. Era de correo urgente y medía 24,8 cm x 7 cm.
  • El sello más pequeño del mundo fue emitido por el estado de Bolívar, parte de los entonces llamados Estados Unidos de Colombia. Medía 8 mm x 9,5 mm.
  • El sello más curioso del mundo es, probablemente, uno que emitió Bután, y que, en realidad es un pequeño disco musical que reproduce el himno nacional del país.